viernes, 10 de julio de 2009

La victoria de los medios en la Argentina

Por Agustín Calcagno para La Fogata

La voraz victoria de la derecha que presenciamos parece confirmar una sospecha que todos tenemos y que el gobierno actual se ha encargado de subrayar desde que se iniciara el conflicto con el campo: la política en la era mediática funciona por y para los medios masivos de comunicación. La realidad parece cobrar sentido sólo en la medida en que la televisión la decreta como tal, y todo aquello que no está iluminado por las cámaras, simplemente no existe. No sería necesario enumerar la lista de razones por las cuales el gobierno y sus ahora opositores del progresismo parecen conducirse hacia el rotundo fracaso de lo que pudo haber sido una etapa de cambios históricos en la Argentina. Sin embargo, cabe señalar algunos puntos estrictamente políticos como para luego adentrarnos en el campo de las variaciones massmediáticas.

El intento de transversalidad se desmoronó prontamente en cuanto el gobierno pretendió impulsar las retenciones móviles (recordemos que Kirchner asumió como presidente del PJ en Abril de 2008, o sea, en pleno conflicto con la patronal agropecuaria). Frente a esta situación se generó una diáspora de transversales (Pino, Sabatella, CTA, etc) que apretaron a K cada vez más hacia el interior más puro y duro del PJ. En una historia del huevo y la gallina (que en un futuro de repliegue habrá tiempo de discutir), las distancias entre los progresistas de ambos bandos fueron profundizándose al punto de hacerse insoslayables. Atentos a estas típicas disputas de la más clásica vertiente izquierdista argentina, y con la patria gaucha enarbolando las banderas del federalismo, la derecha volvió a sentirse cómoda para entrar abiertamente en escena. Los mismos medios que supieron mimar a Kirchner en la etapa reconstructiva del país, empezaron a atacarlo en la medida en que su gobierno y el de Cristina tocaban intereses que los concernía a ellos o a la clase dominante en general.

El colmo de la manipulación política que llevaron a cabo, de algún modo terminó de cristalizarse en el festejo de la victoria PRO, donde pudo verse a los personajes de la sátira tinelliana (a los falsos De Narvaez y Macri) saltando en el escenario, riéndose y gritando como si fueran cuadros políticos fundamentales en la estructura de ese partido. Es que tal vez realmente lo sean. En esta dirección también es llamativo el espacio que los medios brindaron a un candidato de izquierda como Pino Solanas y nos obliga a reflexionar acerca de la influencia que tuvieron en su destacada performance el día del comicio. Una hipótesis para esta extraña e inédita actitud, es que en realidad Pino resulta el típico candidato de la izquierda testimonial (o como lo llaman en C5N: el voto de moda) y en consecuencia es inofensivo a la hora de disputar un poder que gira hacia la derecha. La confirmación o refutación de esta idea se dará en la medida en que su movimiento logre aglutinar elementos políticos que le permitan convertirse en una opción a nivel nacional o si desde sus bancas apoyan las "medidas progresistas del gobierno" como señalan, o sus propias propuestas ambientalistas, nacionalizantes, etc. El prácticamente olvidado candidato trotskista de estas últimas elecciones Luis Zamora, fue también un protagonista mediático allá por el 2001/2002, al punto tal de que algunas encuestas lo señalaban en su momento como un buen presidenciable. Tal vez en un futuro cercano, directamente Marcelo Tinelli pueda postularse para presidente y ganar las elecciones: encuestadores a medirlo!

Una vez más nos indagamos sobre la opacidad y la transparencia respecto de la realidad que presentan los medios, para confirmar que en verdad ya no importa lo que ocurre por fuera de las pantallas, ni en ningún lugar que no sea captado por las cámaras: los wichíes que son arrastrados a votar, los desnutridos tucumanos, la pandemia y el dengue, parecen sólo elementos del guión de los medios de comunicación de masas destinado a vender más o a manipular la política a su antojo (como lo hace la CNN por estas horas al trocar el término "golpe de estado" por el de "sucesión forzada" en Honduras, del mismo modo que lo hicieron con Chávez en 2002). En contradicción con lo que señalan los estudiosos sobre los efectos mediáticos, aquí pareciera que las líneas editoriales tienen una altísima influencia en la población. La política de la época massmediática, emergente de la disolución de las estructuras e identidades partidarias clásicas, parece sumamente frágil y volátil. En consecuencia, los consensos a futuro deberán incluir a los medios como un factor fundamental para ejercer el poder, o en su defecto, y si se conserva un ánimo progresista en la sociedad, deberemos reformar los medios para lograr fragmentar su influencia y repartirlos entre más voces. La nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual podría ser una buena forma de avanzar en este sentido y casi la última carta del Kirchnerismo para lograr algunos apoyos de la izquierda. Lo que está por verse, es el modo en el cual los medios hacen valer su victoria electoral (que por estas horas resulta la más contundente de todas) y cuánto afecta esto en la posible discusión de la Ley y en la gobernabilidad en general.

viernes, 26 de junio de 2009

HAY GENTE ...

Hay gente que habla de hacer terapia, del nuevo gobierno, del viejo milenio, de cambiar el auto, de las vacaciones, de las tempestades y las cirugías. Hay gente que habla de computadoras, desfiles de modas, de camas solares, del country, de Macri, de la lotería, de las sensaciones, del cielo y del IVA. Hay gente que habla de Susana internada, del lifting de Moria, del dolor de Mirtha, del nuevo sistema de los celulares que alcanzan distancias que son infinitas. Hay gente que habla del mito, del Yeti, del yoga, del culo, de Andrés Perciavalle, del hambre y los pobres, y la hipocresía, Y LO QUE NO COMEN SEGURO LO TIRAN! Hay gente que habla de Nelson Mandela, de Luis Farinello y del Ave María, CRUZADOS DE BRAZOS SE LLENAN LA BOCA, CRUZADOS DE BRAZOS HABLAN TODO EL DIA, del otro y del otro y del otro y del otro y del otro y del otro y del otro, y de ese y de aquel, y del otro y de aquel, y del otro y del otro y del otro.

Hay gente que habla de los pecadores como si ellos fueran dueños de la vida, se agrandan los labios, se ponen más tetas, se cambian los ojos, se mueren de pena. Hay gente que habla del sexto sentido, sin haber olido siquiera una rosa, critican a todos, derraman veneno, SE ACUESTAN SI PUEDEN, SE QUEDAN DORMIDOS. Hay gente que habla del nuevo casino, del crédito en cuotas, del nuevo camino, critican a todos, derraman veneno, SE ACUESTAN SI PUEDEN, SE QUEDAN DORMIDOS. De noche si pueden, se quedan dormidos. SE ACUESTAN SI PUEDEN, SE QUEDAN DORMIDOS.

Hay gente que busca basura en la calle, que come salteado, que apenas respira, que no tienen noches, que no tienen sueños, que tan solo tienen lugar de partida. Hay gente cansada de los detractores, de los que difaman y los que asesinan. Hay gente apostada en todos los rincones, hay gente esperando la señal divina. Hay gente que habla del mito, del Yeti, del yoga, del culo, de Andrés Perciavalle, del hambre y los pobres, y la hipocresía, Y LO QUE NO COMEN SEGURO LO TIRAN! Hay gente que habla de Nelson Mandela, de Luis Farinello y del Ave María, CRUZADOS DE BRAZOS SE LLENAN LA BOCA, CRUZADOS DE BRAZOS HABLAN TODO EL DIA, del otro y del otro y del otro y del otro y del otro y del otro y del otro, y de ese y de aquel, y del otro y de aquel, y del otro y del otro y del otro.

Y yo te hablo de amor, te hablo de amor, de amor. Y yo te hablo de amor, te hablo de amor, de amor. Y yo te hablo de amor, te hablo de amor, de amor. Y yo te hablo de amor, te hablo de amor, de amor.

ARIEL LEIRA


sábado, 20 de junio de 2009

PARAO


De cuando Rubén Blades aún tenía dignidad … una hermosa letra que sirve de plataforma para muchos, como también para que otros puedan ver la miseria que hay en sus vidas …

Hay quien ve la luz al final de su túnel
Y construye un nuevo túnel, pa’ no ver
Y se queda entre lo oscuro, y se consume
Lamentando lo que nunca llegó a ser.

Yo no fui el mejor ejemplo y te lo admito
Fácil es juzgar la noche al otro día
Pero fui sincero, y eso si lo grito
Que yo nunca he hipotecado al alma mía

Si yo he vivido parado, ay, que me entierren parado
Si pagué el precio que paga el que no vive arrodillado!
La vida me ha restregado, pero jamás me ha planchado
En la buena y en la mala, voy con los dientes apretados!

Sonriendo y de pie, siempre parado!
Las desgracias hacen fuerte al sentimiento
si asimila cada golpe que ha aguantado
La memoria se convierte en un sustento
Celebrando cada río que se ha cruzado
Me pregunto, como puede creerse vivo

El que existe pa’ culpar a los demás?
Que se calle y que se salga del camino
Y que deje al resto del mundo caminar!
A mi me entierran parado, ay que me entierren parado

Ahí te dejo mi sonrisa y todo lo que me han quitado
Lo que perdí no he llorado, si yo he vivido sobrado,
Dando gracias por las cosas que en la ruta me he encontrado
Sumo y resto en carne propia, de mi conciencia abrazado,

Parado! Aunque me haya equivocado
Aunque me hayan señalado

Parado! En agua de luna mojado
Disfrutando la memoria de los ríos que he cruzado
Aunque casi me haya ahogado, Sigo parado!

Parado!

CANTORA


La Negra canta de todo y todo mal, alguna vez me dijeron, aunque este no es el caso; en Cantora 1 y Cantora 2 se deslizan versiones que valen la pena pegarles un vistazo.-

Algunas obviedades, como “Aquellas pequeñas cosas” ya que si uno hace un seacher entre las canciones del Nano la menos comprometida para la voz de la Negra es la seleccionada.-

También resultan reiterativas las versiones de “Esa musiquita”, “Romance de la Luna Tucumana” e incluso “Himno de mi Corazón”.-

Sin embargo, y comenzando con las joyitas de este disco doble, es obligatorio mencionar, en primer lugar, al inigualable “Barro tal vez” con el bendito entre todos los hombres, el Flaco Spinetta; es una versión que hace que finalmente reconozcamos en el Flaco los aires de autenticidad y originalidad que ostentan sus melodías.-

Otro dúo que destaco es el formado junto a Ceratti para hacer “Zona de Promesas”, un tema para quienes como yo somos más oyentes de Gustavo y no tanto de Soda, merece recuperar aunque tarde en llegar; un tema casi lirico, compacto, con oraciones de honda contundencia.-

En “Zamba del Cielo” se evidencia lo puntilloso de Paez que agrega una intro a cargo de Liliana Herrero, otorgándole a un tema que pasa por desapercibido, una importancia central.-

Otras uniones raras pero que suenan bien son “Sea” con Drexler, mucho más lenta que su original; “Sabiéndose de los descalzos” un casi lamento junto a la Vanegas; y el comprometido, cuando Blades era comprometido, allá lejos y hace tiempo, “Parao” con Vicentico.-

Párrafo aparte merecen las versiones de “Violetas para Violeta” con la Sra. Sabina y “Desarma y Sangra” con un Charly crucificado y resucitado, pero gracias al cielo vivo.-

En definitiva es un disco que merece ser escuchado; no se sabe bien si se trata de un homenaje a nuestra Pacha Mama o al revés, un homenaje de ésta hacia los demás; de todas maneras y llamativamente, dentro del entorno del disco hasta Shakira pareciera cantar bien.-

miércoles, 17 de junio de 2009

PUTO

Hoy recordaba lo que Beatriz Sarlo decía en un ensayo sobre Victoria Ocampo en el que hacía referencia a que la aristocracia argentina se había adueñado de su figura como propia, como anhelo a como quieren verse; cuando en realidad Victoria tenía estilo, cualidad que nuestra aristocracia carece; Victoria era mucho más que bota y campo.-
La muerte de Peña fue tomada por muchos como la muerte de un ícono gay, cuando Peña era demasiado inteligente para ser gay.-
Vi un par de obras de Peña y la sensación al final de cada una de ellas fue de espasmo y contradicción; hacer añicos un televisor en medio de un escenario o promulgar que los discapacitados son una molestia para la sociedad.-
Estimular mediante el escándalo; desgarrar la honestidad en forma visceral; chuparse las heridas para sanarse; Victoria y Peña tan lejanos pero tan cercanos en cuanto a su no pertenencia.-

lunes, 15 de junio de 2009

MI MUCHACHITO PUNK

Leyendo a Fogwill ayer me acordé de este texto que escribió mi gran querido "muchachito punk" ...

Creo que si tuviera diez años más

tendríamos una casa en el campo

con un duraznero adelante

y dos perros

colita y fiona.

Vos te despertarías tarde

y yo te picaría todas las mañanas los ojos para que te levantes

Compartiríamos música y libros

iríamos al teatro

y aplaudiríamos siempre

aunque la obra sea mala por respeto a los actores,

Nos reiríamos del mundo

y cruzaríamos todo el tiempo por nuestros mundos el uno al del otro,

Yo sería más grande y quizá más responsable,

Tendría un libro publicado y una sonrisa filosa,

Vos tendrías mas años y unos ojos que ya vieron.

La casa seria blanca

con un estilo minimalista

pero te dejaría poner tu gusto extravagante en algunas cosas

y haríamos de los días como este dulce de durazno

mientras tomamos mate.

domingo, 14 de junio de 2009

LLAMANDONOS

Cuento de Rodolfo Fogwill del libro "Muchacha Punk" (1992)

Y NUNCA MÁS VOLVIMOS A ENCONTRARNOS después de la famosa charla telefónica. Puse famosa porque durante mucho tiempo aquella charla fue famosa para nosotros, y porque aunque ahora ya no hablamos más de ella –porque no hablamos más– ahora siguen hablando de ella sus amigas y los novios de ella y de sus amigas. Todos hablan, la nombran; todos siguen imaginando aquella charla de mil maneras, con mil distintos desenlaces y por mucho tiempo más, pienso, seguirán charlando todos y comentándose la charla.

Pero aquella charla es más famosa para mi corazón, porque desde entonces nunca más ella y yo volvimos a vernos. ¿En Buenos Aires? ¿Es posible que en Buenos Aires, dos, nunca más hayan vuelto a encontrarse? Sí: es posible. Ni nos vimos, ni yo la vi, ni creo que tampoco ella a mí me haya visto.

Pero desde hoy serán las dos famosas: la charla y ella. Voy a nombrarla, se llama Diana Rivera Posse y fue mi amante por un tiempo: tres meses. Es una mujer alta, de ojos notables y manos grandes y ahora va a ser famosa por esta historia de la charla telefónica que comienzo a contar.

Diana: fuimos amantes por un tiempo. Nada serio. Nos encontrábamos algunos viernes. Salíamos a comer. Recuerdo que comimos en el antiguo restaurante japonés, en Bistró, en el griego de Córdoba y Montevideo y en la cantina El Viejo Pop de Mar del Plata. Dormimos juntos algunos de esos viernes –nada importante– y tres noches seguidas de aquel fin de semana largo de abril que nos fuimos al mar. Por lo demás, nos vimos poco. Algunas mañanas llamaba a mi oficina: "estoy libre", decía, y yo a veces arreglaba una cita, fingía un almuerzo de negocios y corría a abrazarla en mi piecita por unas horas. Era otoño: algunos mediodías de calor salimos apurados y sin bañarnos y al caer la tarde, en la oficina, yo sentía subir del saco olor a ella, olor a mí y olor a ensayo de bailarinas y perfumes mezclados.

Algunas veces la llamé yo. Atendía el padre o la madre y nos citábamos en un café después de la comida. Esas noches nos besábamos en el auto pero no nos acostábamos: ella debía levantarse temprano para sus clases y yo andaba arrastrando mis ganas de olvidarme de todo y sentarme a escribir. Llamo a esto escribir. Y ella ahora será famosa: todos sabrán desde hoy que en la fiesta de Caride nos acostamos en uno de los dormitorios del segundo piso con Equis –esa actriz peronista– y que enseguida se agregó a nuestro grupo Marcelo Siano, que trabaja en Wrigley's y puede atestiguarlo, y que más tarde se vino con nosotros Gonzalo Roca trayendo una botella, y que más tarde los tres hombres nos sentamos a beber directamente de la botella de Chandon, mirándolas a Diana Rivera y a la estrella peronista que jugaban a morderse y hacerse marcas como gatas mientras el novio (el que había sido su novio hasta poco antes y que me dicen que ahora ha vuelto a ser su novio) bailaba en el living de la planta baja.

No sé por qué, siempre los novios verdaderos bailan cuando las mejores cosas están sucediendo en la realidad. Me lo imagino ahora al novio bailando en algún otro lugar, musical, elástico, y sabiendo que desde hoy tiene una novia famosa: Diana. Dudo que ella lo ame.

Ni a mí me amaba. Fuimos amantes, pero no nos amamos hasta la vez de aquella charla telefónica. Me había llamado ella. Era domingo; yo estaba trabajando, cansado, y necesitaba liquidar un informe para la edición de la tarde del lunes. Ella quería que le hablase. Conté qué estaba haciendo, qué había hecho la noche anterior y lo que pensaba serían mis planes para ese día y el siguiente.

Quisimos vernos. Casi acordamos una cita, pero después dije que no, que nos veríamos el martes, que fijaríamos la cita durante la mañana del martes.

Y yo hasta aquel domingo nunca la había amado, pero esa vez la amé:

–¿Y si nos vemos en Fred's el martes?– sugería ella.

–Sí –dije–. Puede ser. y si no, te llamo a la mañana...

Y así comenzó todo: ella dijo que mis palabras la tocaban.

–¿Cómo? –pregunté .

–Me tocan –dijo ella–. Siento que me tocás: Me tocan.

Quise saber, pregunté más.

–¿Dónde te tocan?

–Ahí –contestó–, me están tocando ahí...

–Tocame vos –pedí y ella dijo que era "precioso".

–No –le dije–. Eso no me toca.

–¡Sos hermoso y precioso! –repitió.

–Tampoco toca –dije.

–¡Sos asqueroso! –probó ella.

–¿Cómo asqueroso? –pregunté yo, sintiendo algo.

–¡Como un sapo asqueroso y hermoso! -contestó.

–Puta –le dije y averigué–: ¿Te toca si te digo puta?

–Sí –dijo como un suspiro–. ¡Sí! Y cuando te hablo yo... ¿Te toco?

–No, vos no. Me toco solo. Yo, me toco –anuncié–. ¿Te toca?

–¡Baboso! –ella me dijo y:

–Tortillera –le dije yo, sintiendo que respiraba fuerte, y más (pidió que le dijera más) y yo dije "baba", "rata", "gata", "tortillera" y también que la estaba tocando:

–Te toco entre las piernas con un teléfono asqueroso negro –amenacé.

–¿Sucio? ¿Enchastrado? –indicó ella.

–Sí –le juré y entonces me di cuenta que ella estaba jadeando de verdad.

No entendía por qué; quise saber:

–¿Te estás tocando, vos...?

–No; vos me tocás. ¡Cuando hablás me tocás! –susurró ella.

–¿Será porque me toco...? –Supuse y probé: –¿A ver?

–Ahora sí –decía ella–. ¡Ahora no... ! ¡Ahora... sí!

Y acertaba siempre y jadeaba. Jadeaba más cuando decía que sí, y creo recordar que también acertaba siempre: si yo tocaba, ella decía que sí y sentía. Pero ¿dónde?

–¿Dónde? –le volví a preguntar.

–Ahí, te dije, ¡ahí...!

–¿Cómo?

–Como si yo tuviera un...

–¿Y no tenés, acaso, un...?

–Sí, pero uno igual a vos. ¡Uno igual...! –exclamó y entonces jadeó más y le dije que pronto cortaríamos la comunicación y ella dijo que también cortaría al mismo tiempo, y estoy casi seguro de que también esa primera vez cortamos juntos, al mismo tiempo.

Desde entonces no volvimos a vernos; nunca la vi, y creo que ella a mí nunca me vio. El martes, cuando la llamé desde la oficina, dijo que no quería verme. "Nunca más", dijo. "Hablame". Entonces ese mediodía fui a mi piecita y desde ahí la llamé.

Y seguimos llamándonos muchas veces. Siempre juntos, al mismo tiempo, hablábamos. Adivinaba ella cada vez, decía "sí" al tocar, como suspirando y yo también sentía que sus palabras me tocaban y eso, –ahora puedo reconocerlo–, lo aprendí de ella, pero solamente me sucedió con ella.

Siempre hablábamos. Siempre llamaba ella, a veces yo. Me sucedía una cuestión de orgullo: esperar a que llamase. Siempre llamaba ella, y si yo pasaba lejos de la piecita varios días entonces calculaba que ella había estado tratando de llamarme, y la llamaba yo. "¿Llamaste?", preguntaba. "¡Sí!", decía ella, "...pero no contestabas".

¡Cuántas veces tomé el tubo del teléfono y dije: "hola" con el tono de voz que bien sabía que la tocaba y me sorprendía alguna voz distinta preguntando por mí, por "señor Fogwill", como si el que había pronunciado aquel "hola" no hubiera sido yo!

¿Cuánto duró? Tres meses, cuatro. Para entonces, nuestra charla había comenzado a volverse famosa. Las amigas... Algunas me llamaban, decían un nombre falso, y me pedían que hablase, pero no era lo mismo. Sólo con ella –vuelvo a nombrarla– sólo con Diana, las cosas solían producirse de aquel modo. Y después todo se derrumbó. Una sola vez que nos falló, dejamos de llamarnos. Cuestión de orgullo, o miedo de que ya no pudiera tocarla con mi voz. Como ella no llamaba, tampoco llamé yo. La última vez que hablamos. sintió mi voz y dijo no, que ahora tampoco, que ya no sería más posible, que nada más valía la pena, y que ya todo se había terminado.

¿Terminado?

Ahora que todos hablan, ahora que hasta han escrito una novela con nuestro tema, ahora que todos saben la historia de la famosa charla y ahora que ella también ha comenzado a ser famosa como la charla, dudo que algo haya terminado. Creo que algo comienza: pienso que escribo y que ahora todo lo escrito vuelve a tocarla a ella y entonces vuelve eso a tocarme a mí, como un reflejo, y siento que es mejor que hayamos dejado primero de vernos, y después de hablarnos, porque hay nuevas maneras de hacernos eso, contárnoslo, mostrando a todos la verdad de lo que es nuestro amor, esta nueva manera, el mejor modo de nuestro amor.

A las amigas, a los novios de ella y de las amigas, y a todos los que escuchen en cualquier parte sus famosas grabaciones de nuestras charlas, se les formó una idea equivocada de nuestro amor. Nuestro amor no eran esas voces y ruidos que escucharon grabado tantas veces. Nuestro amor fue todo lo que hicimos y que ahora circula entre nosotros, entre todos los que en un mismo instante estaremos leyendo una vez, otra vez más, (¡más! ¡más!), la historia de la famosa charla, y a un mismo tiempo, en diferentes sitios y sobre diferentes hojas de papel, una vez más, muchas veces (más, más) de esa historia famosa de amor sintamos juntos el final.

ESCENA FINAL

Mary lo espera, como todos los mediodías con la comida lista; él sin ofrecer besos ni caricias, espera a ser servido. Mary cumple el mismo ritual desde hace casi quince años, apretando los dientes, cerrando las piernas y revolviendo el guiso. De espaldas lo escucha tomar posesión de su trono, alcanzar el control y prender el televisor; huele su transpiración oxidada, su aliento añejado, su mugrienta humedad. Guido, en la reciclada sillita de comer, llora sin calma. No hay consuelo, mejor es subir el volumen del televisor. Una nube de moscas comienza a rodear la cabeza de Mary mientras corta la carne para el guiso. Hay sudor, hay mugre y gritos. Las manos se aceleran con el llanto de su hijo, el calor asciende insoportable del piso de portland, el volumen crece, una violencia ancestral se apodera de la virgen madre. La fiera exige devorar mientras que las cucarachas huyen de ser testigos de la tragedia que está por venir. Guido sigue llorando y el volumen sigue subiendo hasta el máximo hasta que el botón se atasca por el dedo de la fiera que al ser empalagado contrae sus nervios endureciéndolo. Mary se pinta sus labios con las entrañas de la fiera. Ahora hay silencio, su hijo calla y ella se eleva triunfante rodeada de sirenas y parlantes.

sábado, 13 de junio de 2009

SIN QUE TE DES CUENTA

No es extraño, pero algo puede pasar mientras miras al cielo,
sin que apenas te des cuenta, algo puede suceder mientras miras al cielo,
y quizá solo tengas que esperar segundos,
o te sorprenda una muerte segura antes de que algo ocurra,
sin que hayas saltado del noveno ni corrido ningún riesgo,
y te sientas seguro con tu seguridad,
aprovechado al máximo el tiempo libre,
sin derrochar ningún sobrante,
como tampoco disfrutar ningún exceso,
pagado todas tus deudas,
dándole la mano a tus conocidos y por conocer,
siempre medido en tus palabras,
siempre llegando a horario,
cuidándote del azúcar y del barrio,
no es extraño que algún día te suceda,
en medio de una distracción en tu ordenado día,
que mires al cielo y lo veas,
y por fin entiendas,
sin atajos y de frente,
que las horas que has dejado guardadas en las sombras,
te vendrán a buscar sin que apenas puedas arreglarte la corbata.

miércoles, 10 de junio de 2009

VACA PROFANA


Uno de los temas más sofisticados de Caetano Veloso que al español sería algo así (no existe traducción conocida del mismo) ...

Respeto mucho a mis lágrimas,

pero más aún a mí reír.

Reconozco en mis palabras

la voz de una mujer sagrada

Vaca profana, pon tus cuernos

por fuera y encima de la manada.

Vaca profana, pon tus cuernos

por fuera y encima del hombre.

Doña de divinas tetas

derrama toda la leche en mi cara

y la mala leche en la cara de los caretas.

Sigue de movida Madrileña,

también te mata Barcelona.

Napoli, Pino, Pi, Paus, Punks,

Picasso moviéndose por Londres.

Bahía, omnipresente,

Río y su bellísimo horizonte.

Bahía, omnipresente,

Río y su bellísimo horizonte.

Vaca de divinas tetas

la leche buena toda en mi garganta,

la mala leche para los caretas.

Quiero que pinte un amor Bethânia,

Stevie Wonder, andaluz,

como cuando estuve en Tel Aviv,

cerca del mar, lejos de la cruz.

Pero en composición cubista,

mi mundo es Thelonius Monk `s blues.

Pero en composición cubista,

mi mundo es Thelonius Monk `blues.

Vaca de divinas tetas,

llena con tu buena leche el hueco que falta

y con el resto inunda las almas de los caretas.

Soy cursi y tímido,

una torre trazada por Gaudi,

San Paulo es como el resto del mundo

en donde un gran amor perdí.

Caretas de París y Nueva York,

sin golpes, estamos ahí.

Caretas de París y Nueva York,

sin golpes, estamos ahí.

Doña de divinas tetas

quiero tener todo la leche en mi alma,

nada de mala leche para los caretas.

Pero yo también pude ser careta,

de cerca, nadie es muy normal.

A veces, sigo en línea recta,

mi vida, que no es ni buena ni mala.

En total, el "ramblas" del planeta,

“Orcheta de chufa” somos.

En total, el "ramblas" del planeta,

“Orcheta de chufa” somos.

Diosa de asombrosas tetas,

gotas de buena leche sobre mi cara,

lluvia de buena leche sobre los caretas ...