No es extraño, pero algo puede pasar mientras miras al cielo,
sin que apenas te des cuenta, algo puede suceder mientras miras al cielo,
y quizá solo tengas que esperar segundos,
o te sorprenda una muerte segura antes de que algo ocurra,
sin que hayas saltado del noveno ni corrido ningún riesgo,
y te sientas seguro con tu seguridad,
aprovechado al máximo el tiempo libre,
sin derrochar ningún sobrante,
como tampoco disfrutar ningún exceso,
pagado todas tus deudas,
dándole la mano a tus conocidos y por conocer,
siempre medido en tus palabras,
siempre llegando a horario,
cuidándote del azúcar y del barrio,
no es extraño que algún día te suceda,
en medio de una distracción en tu ordenado día,
que mires al cielo y lo veas,
y por fin entiendas,
sin atajos y de frente,
que las horas que has dejado guardadas en las sombras,
te vendrán a buscar sin que apenas puedas arreglarte la corbata.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario